CANGUROS

por Miguel Pérez Blasco

30 de Abril de 1999
22:30 Hora Zulú
Guarida de Obi

Reunidos en tan insigne lugar y ocasión nos encontrábamos cenando tito Diesel como artista invitado, y los habituales Edu y Esther junto a los anfitriones Obi & Ju.

Recuperándonos estábamos de la resaca post-Torrent, como no la conversación versaba sobre el inusual tema de las maquetas. Este año se había mostrado de un modo claro la existencia de diferentes formas de enfocar la pintura en los vehículos militares. Y de repente la mente perversa y malvada de Ju lanzó su dardo envenenado: ¿Por qué no haces una maqueta pintada como lo hacen en las revistas y otra al estilo new-wave?. Por supuesto Diesel tardó tres cuartos de segundo en empujar el mismo carro con un chorro de sugerencias de modelos, pero como el capitán araña, sin embarcarse en el proyecto. Podía haberse apuntado a hacer uno de los dos modelos, pero no, no, todo para mí, generoso que estuvo el chaval.

Así nació este engendro modelístico, y nació para ser artículo de PanzerNet, la verdad es que desde el principio me gusto la idea. Era algo original y al mismo tiempo era un reto para mí.

La elección de la víctima

Desde el primer momento surgieron muchos nombres a la candidatura: M8, Panzer II, Panther, Panhard 178... y muchos otros pero curiosamente no sonó el que finalmente elegí.

Pronto me di cuenta que no podía embarcarme en proyectos faraónicos, tenía pues que escoger un modelo que fuese rápido de montar, que sin detallarlo quedase medianamente decente, también que fuese barato, al fin y al cabo se trataba de un experimento.

Rechazados pues los felinos mayores, comencé la criba con animales más domésticos.

El M8 me atraía pero recientemente había sido publicado un artículo en prensa donde se comparaba los dos que hay en el mercado, el de Italeri y el de Tamiya, y por eso lo desestimé.

El Panhard 178 era una pieza que siempre me había gustado, las formas daban mucho juego a la pintura, era pequeña, sencilla y resultaba buena sin trabajarla a fondo. Con la elección hecha me puse a buscarlo. Cual fue mi sorpresa al averiguar que la maquetilla en cuestión ni era barata ni era fácil de encontrar. Yo no soy como alguno de mis colegas, almacenista de maquetas, de modo que recurrí al foro.

Mi gozo en un pozo, los escasos poseedores de dicho bicho lo guardan como oro en paño, hasta el punto de poseer alguno de ellos más de un ejemplar y no estar dispuestos a desprenderse de él ni de casualidad.

Una vez más la solución llegó cuando menos lo esperaba. Una tarde de "total vagabundaje, estabamos Vinicius y yo, tomando una cachazita, si, viendo el mundo rodar muy despasito". En realidad estabamos Diesel y yo en su casa hablando y viendo maquetas, para variar un poco, vamos, cuando redescubrí en el fondo de su vitrina, el magnífico M13/40 italiano decorado "a la australiana". Se encendió la bombillita. Maqueta pequeña, decente, barata y fácil. Mi tendero tenía una y no tardó en traer la otra.

La marquitis

El m13/40 es un pequeño carro de combate italiano que comercializan en 1:35 tres marcas diferentes, pero solo son dos moldes distintos. Uno es el de Tamiya y el otro de Italeri, comercializado también por Zvezda. Comparando uno y otro, me pareció de líneas más apropiadas el de Italeri, aunque la tornillería nipona de la rueda tractora parecía mejor detallada, me decanté por Italeri.

El molde tiene un carro de años pero está bastante bien en líneas generales. Hombre, si uno lo quiere hacer al degüello, "a la sajona", hay muchas teclas que tocar, pero no era el caso. Montaje sencillo, pero engorroso en el tren de rodaje, ya se sabe ruedas pequeñas es sinónimo de tostón. Las cadenas son de vinilo, curiosamente unas me vinieron mucho más flexibles que las otras, casi goma.

Montando

Como podéis suponer y de eso se trataba, el montaje fue directo y sencillo. No hubo detallado ni mejora, pero si cierto cuidado de no dejar rebabas ni nada parecido que hubiese puesto pegas al proceso de pintura. Con esta misma idea, dejé de poner las pocas herramientas y la ametralladora y su anclaje en el techo de la torre, así como los faros.

La madre de todas las pinturas

Entramos en materia. La intención inicial era clara, por un lado, tenía que intentar pintar lo más parecido posible a lo que llamaremos, para simplificar, acabado clásico (aquellos que ya estén cortándose las venas y arrancándose la camisa de un tirón, que se las dejen largas y que lo dejen para otro día, que no queda muy elegante), y por el otro, intentar también una pintura que representase las nuevas tendencias observadas recientemente en concursos, publicaciones e Internet. Lo que llamaremos también para simplificar y calentar un poquito el ambiente acabado realista.

En realidad como vais a ver todo ha terminado en una imitación del acabado clásico y una maqueta pintada a mi manera. De un modo intencionado, he querido caricaturizar ambos, a base de enfatizar algunas de las técnicas más comunes a ambos estilos, aunque en realidad técnicamente no hay tanta diferencia, esta aparece más en la apariencia final y sobre todo (según mi propia interpretación) en la forma de representar la incidencia de la luz sobre un modelo de 3 dimensiones y en plasmar lo que vemos en fotos o no.

De un modo resumido el "acabado clásico" consistió en lo siguiente: pintura base, dos subidas de luz, sombreado de zonas profundas y alrededores de tornillos y salientes, tratamiento con óleos a base de fundidos, pincel seco en aristas, combinado con lavados obscuros puntuales para acentuar volúmenes y para finalizar discretos desconchones. Aquí debí haber añadido un suave empolvado con aerógrafo, pero finalmente no lo hice, lapsus que tiene uno. El "método hereje" consistió en esto otro: Pintura base, dos subidas de luz, sombreado muy suave y selectivo en zonas de cambio de ángulo especialmente, última subida de luz aminorando el sombreado, pintura de desconchones, lavados/filtros sucesivos con óleos comenzando por uno general en blanco puro, y por último empolvado puntual con pinturas al pastel.

Acabado realista Acabado clásico

(Hacer click en las imágenes para verlas más grandes)

Mi interpretación personal del tema es la siguiente: En el acabado clásico se intenta que la pintura nos muestre las formas y volúmenes del carro al tiempo que los detalles más pequeños "saltan a la vista" por virtud del juego de sombra-luz, ésto exige un detallado preciso y fino en el proceso de montaje, puesto que la pintura lo hace mucho más evidente. Por otro lado, en este método se incide habitualmente poco en el envejecido, ensuciado, desgaste y múltiples efectos que se producen en la pintura por muy diversas causas, buscando un acabado más estético y menos disruptivo con las formas del modelo, incluso cuando se reproduce un carro muy deteriorado o sucio.

En el acabado realista, la intención primera y última es intentar representar lo mejor posible la realidad en el aspecto del modelo, sin importar que la pintura pueda ocultar o minorar la presencia de las múltiples mejoras o detallados que se le puedan haber realizado al kit. En este sentido se obvia la vertiente estética en pro de una representación menos común y más llamativa, siendo habitual representar todo tipo de suciedad y deterioro de la pintura. Puesto que los efectos a representar son muchos, este método se presta a la utilización de muchas más técnicas, algunas comunes al otro método. Llevando al extremo mi visión del tema, intento no dar sombras o minimizarlas puesto que un modelo de 3 dimensiones produce sus propias sombras y aumentarlas solo lleva a la exageración. Pero al mismo tiempo sucede que si el objeto a representar está en un estado de escaso deterioro, el proceso y las técnicas se simplifican, como ha quedado reflejado recientemente en el artículo de Mig sobre el Wiesel. Para intentar que ambos modelos mostrasen diferentes formas de acabado final pero no a costa de mostrar una especial diferencia de deterioro, intenté dibujar exactamente la misma cantidad de desconchones, con las mismas formas, tamaños y ubicación. Que la fuerza me abandone si miento, ¡Qué difícil es copiarse a uno mismo!

Acabado realista Acabado clásico

 

Así pintaba, así, así (canción popular infantil)

Ahora pasaré a contar lo más detalladamente posible los procesos de pintura seguidos en ambos modelos, así que los que ya se lo saben porque leen muchas revistas o por que han leído mis anteriores artículos en PanzerNet, o porque son excelentes modelistas, pueden y deben irse al bar a tomar unas cañitas que cuando termine la misa les avisamos.

En ambos casos partimos de una primera capa de pintura base usando acrílicos Tamiya, color XF-59 con unas gotitas de XF-52. Como siempre la pintura muy diluida, consistencia parecida a la de la leche (la de vaca, loca o no) desnatada, y aproximadamente 1.5 Kg de presión. Distancia media de 30 cm. Y cuantas más pasadas finas mejor que una o dos gruesas. Añadiendo a la mezcla anterior un poco de XF-57 "buff" (que respiro) damos la primera subida de luz, intentado incidir en el centro de cada zona a pintar, de modo que queden los bordes un poco más oscuros, seguimos usando la pintura bastante diluida y la misma presión pero nos acercamos más al trasto para ser más precisos. Repetimos la operación con un poco más de "buff" y añadimos también un poco de blanco XF-2.

(capa base+subidas de luz+sombreado)

Acabado realista Acabado clásico

En este punto hacemos un alto, para hablar de la fauna austral. Los famosos canguritos que pintaron los australianos sobre los M13/40 capturados a los italianos, vienen en la hoja de calcas que trae el kit, pero como ya he contado en alguna ocasión, mis relaciones diplomáticas con las calcas no son muy buenas, dijérase que estamos en plena guerra fría. Así que simplemente me limité a calcarlas en papel transparente adhesivo para aerografía y luego las recorte con una cuchilla nueva (importante, no seáis ratas). Hechas las plantillas solo había que ponerlas en su sitio y aerografiar con blanco ensuciado apenas con el color base para evitar que el contraste sea muy duro. Esto lo aprendí de un artículo de Cristóbal Vergara Durán en EM, gracias. Es importante dar pasadas suaves y a continuación disparar aire para acelerar el secado, evitando encharcamientos que puedan hacer correr la pintura. Por supuesto es fundamental que las plantillas estén perfectamente pegadas y sin arrugas. No insistir demasiado sobre un punto porque puede dar lugar a que se os forme un relieve al límite del contorno. Es conveniente hacer alguna práctica aparte hasta pillarle el punto (g) je, je.

(última subida de luz y retoque a las sombras)

Acabado realista Acabado clásico

El sombreado y perfilado lo realicé de igual modo en ambos carros, si bien en el "realista" intenté ser menos "jevi". Está hecho con el aerógrafo, con una mezcla al gusto del chef, de negro XF-1 y marrón rojo XF-64, y desde luego dilución exagerada, prácticamente es disolvente sucio. En este caso reduzco la presión del aerógrafo un poco por debajo del kilo. Hay quien pinta incluso con presiones tan bajas como el medio kilo, en cambio Diesel lo hace con presiones muy altas. Si vuestro aerógrafo es de succión (huy, huy, huy) lo tenéis más difícil para pintar a baja presión. Bueno lo dicho, con ese color se van poniendo sombras allá donde se supone que es más fácil que se produzcan las mismas, rincones, vértices cóncavos… y también se van perfilando remaches y cualquier elemento prominente que queramos realzar (de verdad que no es adrede, son cosas del lenguaje). Al mismo tiempo se puede usar esta misma mezcla (en ambos métodos lo he visto hacer) para ir pintando pequeños y suaves churretones de suciedad en las superficies más verticales, yo no recuerdo si lo hice, pero no me extrañaría.

Cuando un amigo se va...

(con lavado de óleo blanco) (con fundido de óleos varios)
Acabado realista Acabado clásico

A partir de aquí, nuestros amiguitos toman caminos diferentes: el clásico pasa directamente a la sesión de fundidos de óleos y el realista a los desconchones.

Los desconchones están hechos de un solo tipo por simplificar. Están hechos con acrílico de Vallejo, color sombra tostada, la pintura ha de estar más diluida de cómo sale del bote pero que cubra, y un pincel muy fino, del 0 por lo menos, algunos están retocados con marrón cadmio y naranja. No hay regla al respecto, copiad los que se ven en la calle en camiones de reparto, excavadoras, coches abandonados, los que os gusten de otras maquetas...

Pintar los desconchones en este momento nos permite que queden más integrados en el proceso de ensuciado del vehículo y complementados con alguno al final del proceso quedan muy aparentes. Los desconchones del método clásico están pintados de igual modo solo que al final del proceso de óleos. Como consejo os diré que un desconchón nunca es lo suficientemente pequeño y casi siempre demasiado grande, y es muy fácil hacer desconchones grandes uniendo pequeños, pero al revés es imposible. Es conveniente fijarse mucho donde se ponen y con que formas.

(con lavado de óleo blanco) (con fundido de óleos varios)
Acabado realista Acabado clásico

El realista se toma ahora un bañito estilo Cleopatra, o sea, lavado/filtro con óleo blanco y como medio disolvente de Humbrol para esmaltes. Imagino que habrá en la calle cien mil marcas de aguarrás que funcionarán igual de bien y serán más baratas, pero éste me va muy bien y he gastado 3 botes en 10 años. El método consiste en trabajar por zonas, empezando por las más altas, verbigracia techo de la torre, humedecemos primero con el disolvente, previamente hemos depositado un poco de óleo sobre un cartón o papel de periódico para que pierda el aceite, que es lo que hace dejar cercos normalmente. Mojamos un pincel del 4 redondo y suave en disolvente y restregamos la punta contra los bordes del pegote de óleo de modo que el pincel se carga con pintura ya disuelta, en ningún caso pastosa, es entonces cuando lo depositamos sobre la zona a trabajar que al estar húmeda, semiencharcada diría yo, es más fácil de repartir aleatoriamente. Hay que procurar no ser repetitivos, dibujar manchas de diferentes formas... Cuidado porque en este momento puede parecer que apenas se va a notar el color, pero cuando seca, que es bastante pronto, el color coge cuerpo. A veces doy golpes de punta de pincel redondo de cerdas muy blandas, seco, muy perpendicularmente, ayudando así a la "casualidad" de las formas y ubicación de las manchas. Hay que vigilar que no se depositen grandes cantidades de pintura alrededor de remaches, pero si un poco, puesto que la intención de este procedimiento es reflejar el polvo más adherido a la superficie y al mismo tiempo la decoloración que sufre la pintura con el sol. En función del grado de empolvamiento y decoloración, dejaremos un acabado más o menos denso. Suele dar un resultado un poco más discreto mezclar algo del color base al blanco, y estoy hablando de color, no de pintura, no se le ocurra a nadie mezclar acrílicos con óleo, bueno si, probad, probad, puede ser divertido; como decía uno que yo sé: "No hay dolor, no hay dolor..."

Después, repetí este mismo proceso con el color ocre amarillo y posteriormente con el tierra sombra tostada, procurando no tapar todo el trabajo anterior y al mismo tiempo matizar, corregir y modificar aquello que no nos convenza.

Mi interpretación del trabajo con óleos en el método clásico consiste en humedecer la zona a trabajar, igual que antes, pero ahora aplicamos pequeñas cantidades de óleo, como una cabeza de alfiler, con la punta del pincel, de diversos colores. En este caso concreto puse gris, siena natural, sombra tostada, tierra siena natural y siena tostada. A continuación se utiliza un pincel plano del 4 por ejemplo y se van dando pasadas verticales de modo que los tonos se funden unos con otros y se van difuminando los trazos a gusto de cada uno. En las superficies planas se trata de mezclar igualmente los colores pero procurando que no queden trazos verticales, sino zonas de colores a modo de manchas de diversas formas. La gente que entiende de colores utiliza tonos como azul, verde, amarillo, etc., en función del color base sobre el que se aplica esta técnica. Como veis yo he empleado una gama muy poco variada.

Acabado clásico (tras el proceso de fundidos)

En este punto se vuelven a marcar diferencias. En el clásico procedí a realizar lavados selectivos por elementos y zonas. Se trata de diluir óleo u esmaltes, de modo que al depositarlos por ejemplo contra un remache, al secar quede como un cerco de color alrededor del remache, pero con los bordes difusos. Como los colores utilizados normalmente son oscuros, dan una sensación de sombra y profundidad alrededor del remache que lo hace más evidente. Hay que hacer como siempre alguna pruebecilla aparte hasta cogerle el punto a la dilución adecuada. Es preferible tener que repetir un lavado hasta que coja la cantidad de color que deseamos que pasarnos de intensidad. En este caso utilicé diferentes tonos de sombra y los fui alternando en zonas y elementos, de modo que las sombras creadas variasen un poco de tono e intensidad. Todo lo que signifique variedad y no-repetición le va a dar más vidilla a la maqueta. Como complemento a las sombras vienen las luces. Utilicé la conocida técnica del pincel seco para "subir" el color de todas las aristas, remaches y bordes. Consiste en tomar una pequeña cantidad de color con un pincel plano, a continuación se frota contra un paño, cartón o lo que sea, que retenga toda la parte más líquida de la pintura que lleva el pincel. Se frota hasta que notemos que el pincel no deja rastro, entonces es cuando lo aplicamos contra la superficie de la maqueta a destacar y es así como las últimas partículas de pintura que quedaban en el pincel se van adhiriendo en la maqueta. La mayoría de los modelistas que conozco utilizan esmaltes de Humbrol, yo utilizo acrílicos de Vallejo Model Color, pero también se puede utilizar óleo, solo que es más difícil puesto que el secado es muchísimo más lento y la cantidad de pigmento a coger en el pincel mínima. Como siempre todo es cuestión de práctica y pruebas hasta coger el tranquillo y escoger las pinturas que a cada uno le son más cómodas de utilizar.

(post-lavados y pre-pasteles) (post-lavados+pincel seco)
Acabado realista Acabado clásico

Si os fijáis, en el acabado realista, los remaches, vierteaguas, etc. se muestran con un color claro que imita el polvo acumulado. Se podría haber usado la técnica del pincel seco con un color obscuro que simulase oxido viejo o mugre en las mismas aristas y remaches, tendríamos una especie de "negativo" del método clásico. Estaríamos consiguiendo el mismo efecto con la misma técnica, pero mostrándolo de un modo más semejante a lo que podemos observar en la realidad.

Tras el pincel seco, en el acabado clásico les llega el momento a los desconchones. Como el envejecimiento del vehículo ya está hecho, van a quedar muy evidentes, pero es lo le va a dar un punto más de vistosidad a la maqueta. En este caso no sucedió así pero hay modelistas que los matizan con lavados puntuales o con el empolvado final a aerógrafo que yo tampoco realicé.

En el acabado realista se pasa al empolvado con pinturas al pastel, consiste en tomar una barra de color y rascarla con el anverso de una cuchilla, de modo que la convertimos en polvo, el cual recogemos con un pincel y lo depositamos sobre aquellos puntos del carro que queremos representar como empolvados: Todo tipo de huecos y superficies planas. Recordar que el polvo también sufre de gravedaditis. Contra más lo frotemos mayor será su adherencia y más rápidamente nos cargaremos el pincel. En cualquier caso tiene el gran inconveniente de su poca durabilidad, debido precisamente a su escasa fijación.

Muchos modelistas del acabado clásico barnizan para finalizar el modelo en mate y posteriormente pintan, algunas veces, unos cuantos toques de metal al descubierto. Yo no lo barnicé puesto que tras el proceso con óleos ya se me queda muy mate el aspecto final. En ambos casos utilice un lápiz para simular los efectos metálicos.

Por el contrario en la visión realista, no se suele barnizar para no perder el efecto de los pasteles. Por otro lado el tema de los metales al descubierto lo traté antes del empolvado.

Hay modelistas de la tendencia realista que juegan con la presencia de zonas de aspecto satinado y otras con aspecto mate, de modo que las zonas más satinadas dan un aspecto más "metálico" y limpio, mientras que las mates ayudan a ello por contraposición. Algo parecido a lo que sucede con la combinación lavado-pincel seco para el resalte de volúmenes en el método clásico. Esta combinación es una de mis asignaturas pendientes; es un efecto que me encanta pero no consigo plasmar del todo en mis maquetas.

Que vuelvan los de las cañas

Para finalizar voy a hablar de las cadenas, para mí las grandes olvidadas del asunto. En el acabado clásico suele ser norma pintarlas de un color oscuro-grisaceo, darle a continuación lavados con tonos amarronados y rojizos que simulen procesos de oxidación y se finaliza dando pincel seco a las partes más expuestas al roce con tonos metálicos, que según el modelista van desde la plata pura hasta el aluminio mate. Yo no comparto esto puesto que las orugas no presentan oxido a no ser que estén prolongadamente sin uso, por lo menos dos o tres días. Y para que tengan un aspecto de oxidación generalizado, como suelen ser representadas, muchos más días. Lo normal es que tengan un aspecto polvoriento, terroso y con mucho restos de ambos en las zonas más profundas de las mismas. Coincido por supuesto en las zonas de metal pulido. Mi forma de pintarlas es así: parto de un color grisáceo normalmente XF-63 y sobre él doy un lavado de un tono beige que se quede en las zonas más profundas, luego intento dibujar manchas de diferentes tonos terroso huyendo de los naranjas, a base de óleo trabajándolo bastante diluido, a continuación las empolvo con pasteles y finalmente doy pincel seco a las aristas con el color acero de acrílicos Vallejo Model Color. Como mucho una pasada muy suave y selectiva en las partes más expuestas del eslabón, con un poco de plata.

La clausura

Evidentemente las cosas no son blancas o negras, cada modelista es un mundo y cada maqueta otro, se pueden y se suelen hacer muchas más cosas, mezclar técnicas y acabados. Lo importante es que nos lo pasemos bien haciéndolo y que quedemos razonablemente satisfechos del resultado. No estoy pretendiendo sentar cátedra sobre nada, ni establecer ningún "realismo´s way", ni nada semejante. Simplemente contar como veo el asunto y como he plasmado mi interpretación en dos maquetas.

Las gracias y dedicatorias

A mis amigos, por serlo, a mi familia, a Panzernet, a Amengual por aguantar, al que lo lea por su paciencia, a Presuntos por sus largas dedicatorias y permanente compañía, a Diesel, al Pueyo, al "susú" y sus supervivientes, a las sopetas, a Mariajo, a los cuñaos, a Toquiño, a la AMT, a los "maestros", a internet, a Elenita, a Josué de Arimaqueta, a George Lucas, a Stug_the black, a La Jungla, a San Antonio Fundador, al foro, a EM, HW, ML, TL, HS, CMT, al A.M.S., al tío Chimo, a mi proveedor de Jazz, a la vieja guardia al completo, a la cara oculta de la luna, ;-) , a las rotondas, a la paella de chiringuito, al ciano, a las nuevas hordas, a los orcos, a la madre que me parió, a Vinicius, a los padres Salesianos, a Ritha "the singer", a montaplex, al Exín castillos, a TODOS los panzerneteros, al nucleo duro, a las consortes, al buen rollito, a Buenafuente, al padrino búfalo, a Vickie el vikingo, a los que siempre me olvido, y a ti claro, M.B.F.E.



 

Texto y fotografía © Michel Pérez
Enero de 2001

 
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